Cómo cultivar Semillas de boca de dragón
Las bocas de dragón son flores coloridas de temporada fresca que aportan elegantes espigas florales a macetas, borduras, jardines de estilo rústico y plantaciones respetuosas con los polinizadores.
Cuándo sembrar semillas de boca de dragón
En climas más fríos, siembra en interior entre 8 y 10 semanas antes de la última helada prevista. En climas mediterráneos suaves, siembra desde finales del verano hasta el otoño para obtener flores en invierno y primavera, o a finales del invierno para una floración primaveral.
Germinación
Mantén el sustrato uniformemente húmedo a aproximadamente 18–21 °C. Las semillas de boca de dragón suelen germinar en un plazo de 7–14 días y necesitan luz para germinar correctamente.
Preparación del suelo
Elige un suelo fértil y bien drenado, y elimina las malas hierbas antes de plantar. Añadir un poco de compost puede mejorar el suelo, pero evita las condiciones excesivamente ricas que favorecen un crecimiento blando y frondoso.
Siembra de semillas
Siembra las pequeñas semillas en la superficie de un sustrato húmedo para semilleros y presiónalas suavemente para fijarlas. No las cubras, ya que necesitan luz para germinar. Pulveriza con cuidado o riega desde abajo para evitar desplazar las semillas.
Trasplante
Trasplanta las plántulas a alveolos individuales o macetas pequeñas cuando hayan desarrollado sus primeras hojas verdaderas. Acostúmbralas gradualmente al exterior antes de plantarlas fuera, dejando aproximadamente 20–30 cm entre ellas.
Luz solar y temperatura
Las bocas de dragón florecen mejor a pleno sol durante el tiempo fresco y también toleran la semisombra. En climas mediterráneos cálidos, el sol de la mañana y cierta protección frente al intenso calor de la tarde pueden ayudar a prolongar la floración.
Riego
Mantén la tierra moderadamente húmeda mientras las plantas se establecen y producen espigas florales, pero no permitas que se encharque. Riega en la base de las plantas para ayudar a mantener el follaje seco.
Pinzado y soporte
Pinzar el extremo central del crecimiento cuando las plantas jóvenes hayan desarrollado varios pares de hojas verdaderas favorece un crecimiento más frondoso y la aparición de más tallos florales. Las variedades altas pueden necesitar soporte en lugares ventosos o expuestos, mientras que las variedades compactas generalmente no lo necesitan.
Mantenimiento
Proporciona una buena circulación de aire y vigila las plantas para detectar pulgones, roya, babosas y caracoles. Un abonado ligero durante la floración puede beneficiar a las plantas cultivadas en macetas, pero evita el exceso de fertilizante.
Eliminación de flores marchitas
Retira regularmente las espigas florales marchitas para evitar la producción de semillas y estimular la aparición de más flores. Después de la primera floración, corta los tallos hasta unas hojas sanas para favorecer una nueva floración.